13 feb. 2013

El arte público y privado en Roma

   En Roma, el arte estaba al servicio de las divinidades y el estado. Las costumbres d ela república preescribieron el lujo. Por ello, el arte privado se desarrolló de manera paralela al público.

   Plinio el Viejo cuenta en su Historia Natural que las plazas públicas comenzaron a inundarse de estatuas que conmemoraban a grandes hombres. Y estas a su vez, eran las que marcaban las pautas para el arte privado. La moda de divinizar las estatuas de los emperadores durante el siglo II d. C. se extendiuó como la pólvora al ámbito privado. Uno de los ejemplos ecnotrados en la necrópolis de de Ostia es la "Pareja reprsentando a Marte y Venus".

Pareja representando a Marte y Venus
  
   El arte funerario, cuando no basaba su temática en la mitología, exponía la pluralidad de las experiencias cotidianas del ciudadano romano, ya fuese su oficio o sus aficiones. Los relieves se inspiraban en la vida del cliente y futuro difunto. Eclecticismo y codificación eran las dos reglas que regían el arte romano.

Relieve funerario de un romano y su mujer


   La política y el arte se entrelazaban al igual que los ámbitos públicos y privados. Esto es apreciable en las monedas del siglo II a. C. demostrando el gran poder de la familia encargada de su acuñación. Aquí también se pueden observar la influencia de la numástica griega y la que se identifica con lo romano.

 

   Esto ha sido todo por ahí, un saludo a todos.

  Atentamente, F. Lirola.

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